China reduce inversiones en México ante tensiones comerciales con EE.UU.
- La Noticia al Punto
- hace 5 días
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BYD, el mayor fabricante de automóviles de China, parecía listo el año pasado para construir su primera fábrica en México, un proyecto valorado en aproximadamente 600 millones de dólares que generaría 10 mil empleos. Sin embargo, la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de EE.UU. ha cambiado el panorama, generando incertidumbre en la relación comercial entre México y China.

El conflicto comercial entre EE.UU. y China se intensificó esta semana cuando Trump anunció nuevos aranceles a los automóviles chinos. Como resultado, la construcción de la fábrica de BYD en México se ha estancado. La presidenta Claudia Sheinbaum ha buscado mantener la estabilidad con su principal socio comercial, Estados Unidos, mientras las inversiones chinas en el país se han desacelerado. "Por el momento, no estamos buscando activamente inversiones chinas", declaró Cindy Blanco, secretaria de Desarrollo Económico de Jalisco, estado que habría sido sede de la planta de BYD. "Estamos muy conscientes de las implicaciones. Por eso, buscamos una agenda alineada con la de Estados Unidos".
China también ha adoptado una postura más cautelosa respecto a México. Según el Financial Times, el Ministerio de Comercio de China ha retrasado la aprobación de la fábrica de BYD por temor a que la tecnología pueda filtrarse a EE.UU. Este cambio contrasta con la tendencia de los últimos años, cuando muchas empresas chinas optaron por establecerse en México para evitar aranceles estadounidenses.
La pandemia de COVID-19 reforzó el atractivo de México debido a su cercanía con EE.UU. y al nuevo tratado de libre comercio entre ambos países. Sin embargo, las recientes amenazas arancelarias han impactado la voluntad de inversión de China. "Todo este juego de ajedrez geopolítico ha afectado la voluntad de las empresas chinas de invertir en México", afirmó Laura Acacio, gerente de Jiangyin Hongmeng Rubber Plastic Product.
Ante esta situación, China ha redirigido su atención a otros países latinoamericanos, como Perú, donde planea invertir en la expansión de su industria médica debido a un nuevo puerto conectado con Shanghái y a una política comercial más receptiva. Además, Perú cuenta con un tratado de libre comercio con EE.UU. desde 2009, lo que lo hace atractivo para las empresas chinas.
A pesar de la disminución del interés inversor, en los últimos tres años la inversión directa china en México ha superado los 2 mil millones de dólares anuales, el doble que hace una década, según la Red Académica Latinoamericana y del Caribe sobre China. Parte de estos fondos han sido destinados al Parque Industrial Hofusan, cerca de la frontera con EE.UU., donde operan alrededor de 40 empresas con vínculos chinos, incluyendo Kuka Home, Hisense y fabricantes de autopartes.
Sin embargo, Trump ha advertido que impondrá un arancel del 25% a productos chinos fabricados en México, lo que podría disuadir a más empresas de instalarse en el país. Aunque la medida estaba programada para el 4 de marzo, fue pospuesta hasta el 2 de abril para permitir más negociaciones. Esta incertidumbre ha llevado a algunas compañías a reconsiderar sus planes de inversión en Hofusan y en México en general.
Por Diana Ochoa
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