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UG pospone atención a violencia de género por "falta" de recursos", pero persiste gasto superfluo

Opinión
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Carmen Pizano, publicado en www.poplab.mx

Ahora académicas denuncian ataques a práctica docente con enfoque de género; Guerrero Agripino reconoció el tema como "pendiente" en su primer rectorado, pero rechaza fortalecer UGénero por razones financieras.

Con información de Isabel Puente


El segundo rectorado de Luis Felipe Guerrero Agripino en la Universidad de Guanajuato se inicia bajo la demanda de establecer políticas que prevengan, eviten y erradiquen la violencia de género en la institución; sin embargo, los casos siguen aflorando mientras el funcionario ha dejado en claro que no dispone de recursos económicos para atender las peticiones de alumnas, académicas y trabajadoras de la Casa de Estudios.

La justificación económica contrasta con una laxa política de gasto de parte de la rectoría general que ha trasladado sus últimos dos informes anuales del paraninfo universitario al gigantesco auditorio del estado, cuadruplicando la cantidad de asistentes y los costos; o con los presupuestos de remodelación de la rectoría general y de otros espacios universitarios.

Piden alumnas audiencia con el rector general

En busca de ser escuchadas por Guerrero Agripino, un grupo de estudiantes de la Universidad de Guanajuato solicitaron audiencia con el rector general, pero la petición les fue negada. En el encuentro pretendían pedir que se consultara a la comunidad universitaria en la elaboración de modificaciones al protocolo de atención.

“Queremos que Guerrero Agripino se siente con nosotras a revisar los protocolos y escuchar nuestras demandas de lo que vivimos a diario”, comentó a POPLab una de las estudiantes que firmaron la solicitud.

En el documento que dejaron en la Rectoría General, el grupo de estudiantes también planteó la necesidad de que exista una ventanilla de UGénero en cada sede de la Universidad, porque actualmente solo existe una ventanilla ubicada en el edificio central de la Universidad, cuando la institución tiene 70 sedes en diferentes municipios e la entidad.

La respuesta del rector fue que no se cuentan con los recursos suficientes para abrir una ventanilla por cada sede que tiene la institución.

Profesoras feministas reciben hostigamiento y demandas

Pero no solo estudiantes buscan visibilizar el problema que existe y las omisiones de las autoridades responsables, profesoras que han decidido incorporar la perspectiva de género en las clases ahora son hostigadas por sus compañeros, incluso han tenido que enfrentar denuncias de tipo penal y ante Derechos Humanos por la promoción de los derechos de las mujeres.

Sin el apoyo ni acompañamiento de las autoridades de la Universidad ni de la Asociación Sindical de Personal Académico y Administrativo de la Universidad de Guanajuato (Aspaaug), las profesoras han tenido que responder ante la Procuraduría de los Derechos Humanos y ante la Fiscalía General del Estado por impartir catedra con la transversalización de la perspectiva de género desde el feminismo.

 

 

Más ventanillas y salida de asesora: petición de estudiantes

Estudiantes de la Universidad de Guanajuato se presentaron en las oficinas de la Rectoría General para entregar un pliego petitorio a Luis Felipe Guerrero Agripino, del que se derivan cuatro puntos:

  1. La remoción de Rosalía Carrillo Meráz del Consejo Consultivo para la Atención y Prevención de la Violencia de Género en la UG, tras la declaración frente a diputadas de la comisión de Igualdad de Género en el Congreso local donde aseguró que una estudiante es capaz de detener a su agresor, solo necesita que se le empodere.

  2. Ampliar la atención de la ventanilla de UGénero, ya que resulta insuficiente para atender las denuncias.

  3. Que sean profesionales de la salud quienes atiendan los casos de UGénero y no estudiantes de servicio social o becarios. De igual forma para casos jurídicos y legales.

  4. Que sea consultada la comunidad universitaria para elaborar las propuestas y modificaciones de protocolo, para ello, las estudiantes solicitaron una cita para dialogar con Luis Felipe Guerrero Agripino, reunión que se les negó.

En entrevista con estudiantes que entregaron el documento, señalaron que, ante las deficiencias y omisiones de las autoridades responsables de atender los casos de acoso están en la obligación de alzar la voz.

“Ha sido un proceso muy complicado, no están haciendo las cosas bien en la Universidad de Guanajuato y es nuestra responsabilidad como alumnas alzar la voz”, comentó Diana, estudiante de la División de Derecho, Política y Gobierno.

Sobre la atención que reciben las víctimas de acoso en la UG, las estudiantes evidenciaron que son becarios o pasantes sin supervisión ni capacitación previa en temas de género.

“Confiamos en la formación universitaria de nuestros compañeros, pero no de su experiencia profesional ya que es nula, además de que no están obligados a saber atender casos de violencia de género”.

Entre las deficiencias del protocolo se encuentra que las víctimas están obligadas a escribir y declarar en múltiples ocasiones su testimonio, lo que representa una revictimización.

 

Ilustración: Pinche Einnar.

 

El proceso puede tardar meses en ser llevado y no se realiza ninguna medida precautoria para separar a las víctimas de los agresores; o bien, se les da atención inicial y contención psicológica, pero esto no supone un acompañamiento a lo largo de sus procesos jurídicos o psicológicos.

A pesar de los discursos de Luis Felipe Guerrero Agripino donde habla de la apertura que tiene al tema y los esfuerzos institucionales, las omisiones y los reiterados errores llevan a las estudiantes a pedir apoyo fuera de la Universidad, expresaron las alumnas.

 

“El que confíen más en sus compañeras que en la propia Universidad de Guanajuato, algo nos dice, y aunque entre nosotras podamos acompañarnos, el problema está en que somos tan vulnerables como las propias victimas” aseguró.

 

Al preguntar que si de algo ha servido visibilizar la violencia sexual que se vive dentro de la Universidad de Guanajuato, reconocieron cambios con la creación de protocolos, aunque éstos no responden a las necesidades.

“Creemos que desde la creación de los protocolos a raíz de los casos de violencia de género que se han hecho públicos se han generado cambios, quizá no en el camino correcto, pero ahora se habla más de la violencia dentro de las universidades”.

Sobre el reciente despido del catedrático del Campus Irapuato Salamanca, manifestaron que, les llamaba la atención que Víctor Ayala fuera destituido tan abruptamente de la Universidad de Guanajuato, ya que en el protocolo no se contempla dicha sanción, y que otros investigadores que han sido denunciados continúan dando clases. Manifestaron que ese tipo de incongruencias las dejan con más dudas respecto al actuar de la Universidad.

Dijeron desconocer por qué no se han integrado las académicas adscritas a la Universidad de Guanajuato en el Consejo Consultivo .

“Todo el tiempo nos forjan la identidad YoSoyUG, sin embargo, la UG ha demostrado que existe un rechazo hacia lo propio, en este caso las académicas, y ha contratado otras que no conocen las complejas dinámicas universitarias”.

“Olvidan” dar respuesta a petición de reunión

Aunque las estudiantes recibieron respuesta al documento entregado a la Rectoría General con sus observaciones, en el escrito firmado por Luis Felipe Guerrero Agripino omiten la petición para reunirse con el rector.

“Nos queda claro que no debemos dejar de insistir, es bueno que nos hayan contestado, pero definitivamente no era la respuesta que esperábamos. Usamos la vía institucional para aclarar que es lo que queremos”.

En la reunión buscaban hacer del conocimiento del rector dos protocolos con la visión de las estudiantes, uno que sería utilizado para el Colegio del Nivel Medio Superior, y otro para las estudiantes de Nivel Superior.

“Queremos que Guerrero Agripino se siente con nosotras a revisar los protocolos y escuchar nuestras demandas de lo que vivimos a diario”.

No hay dinero, responde Agripino

Tras asegurar que la Universidad ha hecho un esfuerzo institucional para atender a las víctimas de acoso, el rector general manifestó que es complicado atender a una de las peticiones de las estudiantes: una ventanilla Ugénero por sede, ante la falta de recursos económicos.

 

Luis Felipe Guerrero Agripino. Foto: especial.

 

Respecto a la atención que brindan becarios, Guerrero Agripino pidió que se valore el esfuerzo que ha hecho la institución para que haya personal de salud y de asuntos jurídicos que puedan dar atención a las víctimas.

“La universidad hace un esfuerzo para, en la medida de las posibilidades institucionales, brindar el apoyo”.

Apuntó que contar con una ventanilla en cada sede resulta complicado por el presupuesto, pero coincidió en que se necesita más de un enlace para que las víctimas presenten sus denuncias.

“Tenemos que propiciar condiciones para que en varias sedes tengamos enlaces”.

Profesoras feministas denunciadas, criminalizadas y desacreditadas

Las profesoras que decidieron apoyar a las estudiantes para que denunciaran el acoso del que son víctimas dentro de la institución han tenido que librar la criminalización y el hostigamiento.

Además, el incluir la perspectiva de género en sus cátedras propiciaron que tres maestras tuvieran que enfrentar denuncias promovidas por sus compañeros profesores.

 

 

Johana Núñez Sandoval y María Fernanda Robles, profesoras del colegio de nivel fueron acusadas ante la Fiscalía General del Estado por el delito de “señalamiento indebido”, después de fomentar la colocación de tendederos de violencia para que se denunciara el acoso en el Colegio de Nivel Medio Superior de Irapuato.

Señaladas por dos de los profesores que fueron acusados de acoso, las profesoras han enfrentado el proceso legal sin el acompañamiento de la institución ni del sindicato académico al que pertenecen.

Por incluir la perspectiva de género, las profesoras reciben comentarios de otros docentes criminalizándolas, acusándolas de manipular e incitar a las estudiantes.

“En repetidas ocasiones se han generado discursos en el Colegio de Nivel Medio Superior de Irapuato de desaprobación a nuestra práctica docente, llamándola manipulación e incitación de alumnas; sin embargo, creemos que es importante hacer visible la problemática a la que nos hemos enfrentado”.

También la profesora Jessica Cienfuegos enfrentó una denuncia por promover los derechos de las mujeres en las aulas de clase, pero en su caso fue ante la Procuraduría de los Derechos Humanos.

Al recurrir a las autoridades de la Universidad para hacer la denuncia, la respuesta es que trabajan en la capacitación y sensibilización del personal.

“Hemos sido escuchadas, pero creemos que el diálogo no ha sido suficiente para erradicar las problemáticas en las que estamos inmersas. El conflicto es sistémico y se encuentra arraigado en las propias estructuras”.

Demandaron que se establezcan protocolos y estrategias que les garantice la libre cátedra como docentes y feministas, pues se han topado con limitantes y obstáculos para transversalizar la perspectiva de género en los programas educativos.

Maestras de diversos campus de la UG se unieron al pronunciamiento por un clima laboral libre. El posicionamiento fue difundido entre docentes, aunque también vieron el apoyo de profesoras y profesores de otras instituciones educativas nacionales e internacionales.

Manifestaron que lejos de criminalizar las acciones no institucionales, desde la misma Universidad se deben rediseñar los protocolos de actuación y mejorar el acercamiento con las estudiantes.

Hicieron el llamado para que el personal del sindicato Aspaaug se forme con perspectiva de género.

“Es fundamental un personal formado para distinguir entre la defensa de trabajadores y el cobijo de presuntos acosadores. Además, consideramos que es su deber proteger, acompañar y otorgar credibilidad a las voces de las profesoras sindicalizadas que hemos sido objeto de hostigamientos y desacreditaciones”.

Peticiones de docentes

-No criminalizar a las académicas, administrativas y políticas por tener una postura abiertamente feminista.

-No criminalizar las prácticas docentes de las profesoras feministas y reconocer su experiencia para promover su participación en cargos y actividades que requieran perspectiva de género.

-Apoyar de manera segura a las denunciantes a propósito de los acosos.

-Dar seguimiento sensible que garantice el anonimato y la seguridad de las denunciantes.

-Garantizar el apoyo de académicas y acompañamiento integral a estudiantes interesadas en señalar situaciones de violencia, o que han sido víctimas de la misma.

-No criminalizar manifestaciones que estudiantes realicen para mostrar las violencias dentro de la UG, ya sea por las vías institucionales o fuera de ellas.

-Formar y sensibilizar a autoridades y personal de la UG en perspectiva de género y feminismo.

-Formar y sensibilizar en perspectiva de género y feminismo al equipo que conforma Aspaaug.

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