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La caída de Diego Sinhue o de cómo comunicar bien lo que se gobierna mal

Opinión
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David Saucedo, publicado en www.poplab.mx

La contracción de la economía estatal, un fuerte subejercicio gubernamental, la guerra de cárteles, la inexistencia de programas de alto impacto y una contracampaña en redes sociales, anclan la popularidad del gobernador de Guanajuato

Fluctuaciones en la popularidad del gobernador

No hay nada que genere más nerviosismo en el cuarto de guerra de un gobernador que fluctuaciones inesperadas en sus calificaciones de encuesta. En el primer año de gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo hemos visto variaciones en sus niveles de aprobación a población abierta, más o menos intempestivas, que han obligado a sus estrategas de comunicación e imagen a generar nuevos escenarios y líneas de acción.

Subir o bajar en encuestas normalmente obliga a los gobernadores a revisar sus alianzas, a modificar su agenda pública, a incrementar la inversión publicitaria, a actualizar sus líneas discursivas, a hacer cambios en sus equipos de comunicación, etc. En este primer año de gobierno prácticamente hemos visto de todo. Los altibajos en los niveles de aprobación son el alma de toda campaña electoral y cuando se es gobierno, es el tema que provoca los más encendidos debates y pugnas al interior del gabinete.

Arranque terso

Diego no empezó mal su sexenio. Las calificaciones que obtenía en las encuestas de opinión pública eran altas. Como cualquier otro gobernador electo gozó de un “bono democrático”, es decir de un pico de popularidad producto de su triunfo en la contienda electoral, del oportunismo de un sector del electorado (todos quieren estar con el ganador), de la inexistencia de escándalos de alto impacto en los que se viera involucrado el gobierno electo, de una oposición débil que no atinaba a ejercer un auténtico contrapeso, del control de la línea editorial de la mayoría de los medios de comunicación y de cierta estabilidad que brindó al gobierno la continuidad de más de la mitad de los secretarios del gabinete.

En la encuesta que levantó e hizo pública Rodolfo Núñez, de INMERSA, a principios del mes de febrero, se registró un incremento de la popularidad de AMLO y de Diego Sinhúe de manera simultánea. En el recuento de eventos importantes solo destaca la instrumentación del plan del combate al robo de combustible como el factor más importante que habría elevado la popularidad de ambos.

 

Encuesta levantada por INMERSA, febrero 2019.

 

Por otro lado, de acuerdo con la encuesta levantada por la empresa ARIAS CONSULTORES, en el mes de febrero, el nivel de aprobación del desempeño del Gobernador Diego Sinhue subió 8.9 puntos con relación a la medición inmediata anterior, realizada en el mes de diciembre. De acuerdo con Arias, a finales del año pasado Diego Sinhue contó con un nivel de aprobación de 32.9% de las personas encuestadas. En el mes de febrero de este año su nivel de aprobación fue de 41.8%.

 

Encuesta de Arias consultores, febrero 2019.

 

La encuesta que publicó la empresa MÉXICO ELIGE por esas mismas fechas, aunque con evidentes simpatías hacia el PAN, iba en este mismo sentido. Diego se encontraba entre los 10 gobernadores mejor evaluados del país (sexto lugar). En síntesis, tres encuestas distintas, y sin aparente relación con gobierno del estado, coincidían. Sus más duros críticos se preguntaban ¿Por qué Diego Sinhue había subido en encuestas a pesar de tener un desempeño que solo podía calificarse como gris, en el mejor de los casos?

Surgieron varias explicaciones posibles. En cierto sentido, Guanajuato es un estado que funcionaba con piloto automático. A pesar de los errores o mal desempeño del gobierno, la economía guanajuatense tenía su propio ritmo.

El gobernador podía tener un desempeño errático para ejercer el presupuesto estatal, pero las remesas de migrantes seguían llegando. De acuerdo con el Banco de México, en el año 2018 nuevamente se rompió un récord de envíos de dinero de los Estados Unidos al estado de Guanajuato. Las remesas representan un alivio y un tanque de oxígeno puro para muchas zonas deprimidas y marginas del estado.

Podía persistir un clima de inseguridad en la entidad, pero la afectación en el flujo turístico y en el nivel de atracción de inversiones era marginal. Seguían llegando turistas y seguían llegando empresas a los parques industriales de Guanajuato.

Por la propia cultura política guanajuatense, a pesar de problemas y conflictos entre campesinos, clase trabajadora y clases medias golpeadas por el gobierno y por grupos empresariales, existía un clima de paz social en el estado. No había huelgas, no había bloqueos de carreteras, no había tomas de oficinas de gobierno. Solo se preciaba una cierta inestabilidad social en las zonas bajo el control del Cártel de Santa Rosa de Lima, pero hasta allí.

Finalmente, a Diego Sinhue le estaba funcionado la estrategia de comunicación simbólica y de golpes mediáticos. En su viaje a Estados Unidos solo consiguió dos o tres tambos de gasolina que no tuvieron un impacto real en el desbasto de combustible que se vivió en la entidad. Pero el gesto le mostró con un gobernante sensible y preocupado por los problemas cotidianos de la gente.

Además, Diego se alejó de los medios y no daba declaraciones sobre el tema de inseguridad, transfiriendo a otros (Carlos Zamarripa, Álvar Cabeza de Vaca, Sophia Huett, Luis Ernesto Ayala) el desgaste mediático que el tema conlleva.

Pero es un hecho que la estrategia sí le estaba funcionando. Quizá estaba sostenida por alfileres, pero la popularidad del gobernador estaba mejorando. El cuarto de guerra del Gobernador estaba dando resultados con relación al posicionamiento mediático del joven e imberbe gobernador de Guanajuato.

Cambio en la dirección del viento

Si la popularidad del gobernador dependía esencialmente del contexto, y no tanto de una legitimidad de gestión o de un equipo de comunicación eficaz, un entorno diferente forzosamente tendría que cambiar las calificaciones que Diego Sinhue obtenía en encuestas. Y así fue.

Las primeras señales de alerta no vinieron de los medios de comunicación, siempre reacios a financiar encuestas independientes, sino de las encuestas que mandó a hacer la jefatura de gabinete del gobernador con encuestadores locales y foráneos. En dichas mediciones se confirmaba lo que las encuestadoras nacionales habían dado a conocer. La popularidad del gobernador estaba por debajo de los niveles de aprobación de AMLO. Pero por primera vez el porcentaje de ciudadanos que reprobaban la gestión del gobernador Diego Sinhue era más grande que el de los indecisos. Las siguientes mediciones empezaron a registrar datos más alarmantes:

  • Muy pocos ciudadanos identificaban la estrategia “Golpe de Timón”.
  • La Tarjeta IMPULSO, un programa emblema surgido a propuesta expresa del propio Diego Sinhue, no estaba posicionada entre el electorado.
  • El nivel de intención de voto a favor de MORENA empezó a crecer.
  • Y lo peor, la calificación de Diego empezó a bajar.

Encuesta tras encuesta, las mediciones internas mandadas a hacer por gobierno del estado revelaban datos inquietantes. Cuando una encuesta arrojaba datos “extraños”, se mandaba a hacer una “encuesta espejo”, con un encuestador diferente. Pero cada encuesta salida del horno mostraba datos peores que la anterior. Esta actitud es similar a la de un enfermo que va buscando desesperadamente que un médico le diga que está sano. Definitivamente no lo estaba.

Para enfrentar a los críticos y demostrar que la popularidad del gobernador gozaba de cabal salud, el equipo de comunicación de gobierno del estado utilizó encuestas a modo publicadas por medios como El Heraldo. Cuando las encuestas no cumplían el perfil mercadotécnico que se requería, los asesores de comunicación del gobernador no tuvieron empacho en modificar las portadas y editar contenidos.

 

Imagen REAL de la encuesta levantada por el Heraldo de México.

 

 

Imagen FALSA, editada y difundida por la red de ciberactivistas de gobierno del estado.

 

Varias encuestadoras nacionales empezaron a hacer mediciones periódicas sobre el desempeño de los gobernadores. En general los resultados eran adversos para el gobernador de Guanajuato. Para amortiguar el impacto mediático de dichas encuestas, el equipo de comunicación Diego Sinhue movilizó a su red de ciberactivistas para tratar de incidir en aquellas que se levantaban con la participación voluntaria de los electores, vía redes sociales. Ese fue el caso de la encuesta mensual de Arias Consultores. Las redes del PAN fracasaron en varias ocasiones al tratar de modificar los números de la encuesta de Arias. Tuvieron que recurrir a la contratación de granjas de bots para suplir a los perezosos militantes panistas que, sin esquemas de control y supervisión, se mostraban renuentes para comentar, dar likes y compartir. La última encuesta de Arias, correspondiente al mes de octubre, ya registra un crecimiento artificial de la popularidad del gobernador de Guanajuato. Antes, las granjas de bots de gobierno del estado ya habían intervenido exitosamente en encuestas de redes sociales para los municipios de Silao y Celaya.

Subejercicio: el gobierno tiene el dinero sudando en los bancos

¿Qué provocó la caída en encuestas del gobernador? En primer lugar, el bono democrático con el que arrancó el gobernador, se diluyó frente al pavoroso subejercicio que registran muchas dependencias de alto presupuesto de gobierno del estado. Los fondos de dichas dependencias son controlados por la Secretaría de Finanzas, que se ha convertido en un auténtico cuello de botella para el ejercicio del gasto. Si el dinero que llegaba a las arcas estatales no se transformaba en calles pavimentadas, pozos de agua, nuevos hospitales, parques, becas, más fuentes de empleo, etc., los ciudadanos se iban a decepcionar del desempeño de la actual administración estatal. Así fue.

El subejercicio de tantas dependencias tiene varios orígenes, destacadamente los siguientes:

a) Inexperiencia de algunos secretarios de la “legión extranjera” (Medio Ambiente, SICOM, Turismo), que nunca habían manejado presupuestos de montos tan altos en los cargos que habían desempeñado en el pasado.

b) Retrasos en la emisión de las reglas de operación de los programas de dependencias con grandes padrones de beneficiarios (SEDESHU, SDAYR).

c) Errores de los municipios al momento de presentar sus proyectos de obra pública, lo que dificulta la liberación de los anexos de ejecución. La curva de aprendizaje de la mayoría de los alcaldes y de sus equipos está cobrando una factura muy alta.

d) Dureza excesiva de la Secretaría de Finanzas para liberar los recursos a las propias dependencias del gobierno estatal. De toda la vida a los secretarios de finanzas estatales (pero también algunos tesoreros municipales) les encanta tener el dinero generando intereses en los bancos.

f) Falta de supervisión y seguimiento de parte del jefe de gabinete y del propio gobernador Diego Sinhue en un tema tan sensible como el ejercicio del gasto.

¿Si el gobierno del estado no es capaz de gastar de manera eficiente el recurso a disponibilidad, qué justifica la solicitud de un paquete de deuda por 5 mil millones de pesos? ¿Pide más dinero, pero no es capaz de gastarse el dinero que le llega? El subejercicio impone un dilema retórico al gobierno, pero también un todavía más alto costo mediático. Menos dinero gastado equivale a menos puntos de encuesta.

Inseguridad desbordada

En segundo lugar, como el propio gobernador Diego Sinhue reconoció, la estrategia de combate al huachicol provocó el incremento de la incidencia delictiva de otro tipo de delitos: extorsión, robo de vehículo, robo de sucursales bancarias, etc. Lo cierto es que la alianza de facto entre el gobierno estatal, el gobierno federal y el CJNG para aplastar a El Marro no ha rendido los frutos que se esperaban. La reacción del Cártel de Santa Rosa de Lima ha puesto en jaque al gobierno del estado, llegando a lo inaudito. Los eventos de alto impacto que realizan las huestes de El Marro mueven la agenda de actividades públicas del Gobernador.

El Gobernador Diego Sinhue canceló su asistencia a distintos informes de gobierno de alcaldes de municipios en donde se habían presentado eventos de alto impacto. Proceder de este modo, manda un mal mensaje a los ciudadanos que viven en las zonas bajo fuego. El gobernador no asiste a sus municipios porque son muy inseguros. Mientras que la gente que vive en Celaya, Salvatierra, los Apaseos, se la rifa todos los días… ¿El gobernador no pudo ir un solo día con ellos a un evento para acompañarlos de manera fugaz en su desgracia? Lo peor es que queda claro que los grupos del narcotráfico tienen la capacidad para dictar la agenda del Gobernador. A dónde puede y a dónde no puede ir.

En todo caso el maquillaje de cifras de homicidios dolosos que efectúa la Fiscalía General del Estado de manera reglar y sistemática no alcanza para ocultar una verdad innegable. La guerra de cárteles sigue cobrando víctimas, generando daños colaterales y afectando la imagen de gobierno del estado. Todas las encuestas coinciden en algo. Los ciudadanos responsabilizan mayoritariamente al gobernador del clima de inseguridad que se vive en la entidad.

Contracción económica

En el mes de abril de este año Diego nuevamente tuvo una caída moderada en su popularidad, que encendió los focos amarillos. El porcentaje de personas que desaprobaban su gestión al frente del gobierno estatal era ya de casi el 50% (de acuerdo con la encuesta de Arias Consultores). Si damos por buenos los datos dados a conocer por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI (que marcaban un incremento del desempleo en Guanajuato durante el primer trimestre del año), si los sumamos a las cifras que presentó el Sistema Nacional de Seguridad Pública con relación al incremento en la tasa de homicidios dolosos en el estado y si aceptamos las declaraciones de los líderes de cámaras empresariales en donde afirman que la inversión extranjera directa se había frenado en el estado debido a la guerra de cárteles, estamos frente a un escenario muy complicado para el gobierno estatal.

Porque además los proyectos emblemáticos de obra pública y los programas sociales bandera del gobernador Diego Sinhue aún no arrancan. Las grandes compras y licitaciones aún no inician. La tarjeta IMPULSO no tiene el impacto mediático deseado. El Plan Estatal de Obra pública de la SICOM resultó decepcionante tanto en calidad como en los montos asignados por proyecto. Casi todo se mandó para conservación carretera. Las concurrencias de gobierno del estado con los municipios estuvieron muy por debajo de las expectativas de los alcaldes, sin importar que fuesen panistas o de oposición. Hay muchos presidentes municipales inconformes con la CEAG, la SEDESHU, SICOM, SDAYR y demás dependencias de gobierno del estado con las que los municipios suelen hacer coinversiones.

El propio Mauricio Usabiaga, secretario de desarrollo económico, reconoció que el estado de Guanajuato estaba cerrando su periodo de dinamismo económico más alto de los últimos años. Aunque fue obligado por Alan Márquez a retractarse, la verdad estaba dicha. El crecimiento económico de Guanajuato se desplomó en 2018 a 1.4%, el lugar 20 a nivel nacional. Muy lejos de las tasas de crecimiento de más de 4% que había experimentado en años anteriores.

La conjunción de varias variables negativas (desempleo, inseguridad, contracción de la inversión pública y privada) afectó sensiblemente la imagen del gobernador de Guanajuato. Las encuestas empezaron a reportar fielmente el desgaste en opinión pública que esta situación trajo consigo.

Por otro lado, es la primera vez en la historia moderna de Guanajuato que se presentan de manera simultánea dos fenómenos: la contracción de la economía estatal y altos índices de incidencia delictiva. El PAN nunca había tenido que enfrentar ambas cosas al mismo tiempo. La desaceleración de la economía generará un crecimiento del desempleo en las zonas urbanas. La baja precipitación pluvial provocará que el segundo ciclo agrícola no arroje los resultados esperados, lo que encenderá focos amarillos en el campo. Los eventos de alto impacto en materia de inseguridad continuarán durante una larga temporada.

Eventos como la Hannover Messe León o la Reunión Anual de Industriales quizá sean herramientas excelentes para fortalecer la investigación o el turismo de negocios o la formación extracurricular de alumnos, pero difícilmente tendrán un impacto en la imagen del Gobernador.

Contracampaña en redes sociales

En este contexto, una contracampaña lanzada con una adecuada selección de ejes temáticos, con una segmentación de públicos pertinente, con una cobertura regional amplia, con una variedad de productos comunicativos, durante un lapso de tiempo adecuado y con una inversión publicitaria modesta, sin duda podría dar en la línea de flotación del Gobernador y del PAN de Guanajuato. Poco a poco ha empezado a surgir una campaña en contra del gobierno del estado con estas características en las benditas redes sociales.

Diego Sinhue tiene una alta presencia en redes, superior a la que cualquier otro gobernador haya tenido. Se levanta con las redes y se duerme con las redes. Da a conocer historias de familia e historias rosas que van directo al corazón. Hace marketing de pareja con su esposa y su familia. Reclutó a influencers y tiene una red de ciberactivistas por todo el estado. Su equipo cree y le invierte a las redes sociales. Hasta el momento el despliegue en redes de gobierno del estado ha ayudado para contener el descontento, pero no ha podido inhibirlo.

La desaceleración económica de Guanajuato y el clima de inseguridad, que no han sido amortiguados por un eventual efecto contracíclico de un ejercicio del gasto vigoroso, son el caldo de cultivo para que empiece a surgir una contracampaña en Facebook y WhatsApp cuyo principal protagonista y blanco del escarnio es el gobernador Diego Sinhue.

 

 

 

Memes en redes sociales.

 

Es similar a la que surgió en la Ciudad de México contra AMLO o a la que destruyó a Peña Nieto a nivel nacional en el sexenio pasado. El incremento de la intención de voto a favor de MORENA en el estado de Guanajuato genera de manera natural un público que produce chistes y memes. Es difícil medir el impacto de las redes sociales y de la publicidad negativa que se difunde por esa vía. Pero es un hecho que el Facebook es un actor que no necesariamente jugará a favor del PAN en el corto y mediano plazos.

Contramedidas

Aunque en general al interior de gobierno del estado persiste el optimismo millennial, hay voces críticas y conscientes de que el barco está haciendo agua. Luego de varios tropiezos, duplicidades y errores, Diego Sinhue realizó cambios en su equipo de comunicación. Le entregó gran parte del rediseño de la estrategia de comunicación a Alan Márquez, bajo la premisa que su pretendida habilidad para el manejo de las redes podría servir para reforzar otras áreas de la comunicación gubernamental. Alan ha intentado y ejecutado maniobras audaces, de costo variable, más o menos heterodoxas. Se financió a un optimista videoclip de Fideo y los del Mondo para la promoción turística de Guanajuato. La cuenta de Twitter del gobernador usa imágenes GIF burlescas para contestar a críticos y detractores. Noticieros nacionales han hecho transmisiones en vivo en locaciones guanajuatenses, entrevistando al gobernador sobre los ejes de la administración estatal. Usando los propios indicadores de impacto para cada producto comunicativo (reproducciones, número de seguidores, likes), podemos afirmar que ninguna estrategia ha funcionado, pero hay que reconocer el deseo de romper con paradigmas y con los esquemas de comunicación de otros sexenios.

Luego de un año de estar tocando las puertas de la Secretaría de Hacienda en la Ciudad de México, el primer círculo del gobernador comprendió que la 4T no les iba a dar los recursos para reforzar el dominio del PAN en la entidad. Para no incendiar la pradera decidieron no subir impuestos, así que recurrieron a la trillada pero eficaz contratación de deuda. Para reactivar la economía del estado se inyectarán 5 mil millones de pesos en recursos frescos para generar un efecto contracíclico. El monto requerido para generar un efecto de largo plazo quizá sea del doble, pero 5 mil millones de un solo golpe no suenan nada mal.

Para contrarrestar la mala imagen en materia de inseguridad que acapara las primeras planas y noticieros nacionales, gobierno del estado ha filtrado con un éxito regular pruebas de la “decadencia” y derrota inexorable del Cártel de Santa Rosa de Lima. Desde fotos y videos de los bienes suntuarios incautados al Marro, hasta imágenes de los aposentos silvestres y cuevas en los que pernocta. No se aprecia tal debilitamiento por ningún lado, pero como narrativa y eje de comunicación, cuenta con un público ávido por asimilar ese tipo de historias.

Inclusive el primer círculo de Diego Sinhue ha empezado a mandar señales crípticas para cercar y acotar el activismo del otro Gobernador: el omnipresente Miguel Márquez. Ningún encuestador o especialista en imagen se ha atrevido a presentar un estudio sobre la merma en popularidad que le genera a Diego el hiperactivismo del ex gobernador. Medio en broma, medio en serio, muchos pensamos que no está terminando el primer año de gobierno de Diego, sino el séptimo de Miguel Márquez. Ante la ausencia de datos duros, producto de mediciones demoscópicas, a ojo de buen cubero, la permanencia del ex gobernador Miguel Márquez en la escena pública debe estar chupando entre 10 y 15 puntos de aprobación de gestión a Diego Sinhue. Es demasiado, pero no se ve cómo puedan los actuales inquilinos de Paseo de la Presa deshacerse de aquel que les dio todo.

 

Encuesta del periódico El Financiero del mes de septiembre.

 

Solo en momentos de crisis, sabemos de qué están hechos quienes aspiraban y finalmente obtuvieron cargos de elección. Está por verse si la caída en encuestas de Diego es tan pronunciada como la que mostró el periódico El Financiero, o si se trató solo de una fluctuación estacional. Con la opinión pública nada es seguro. Pero es claro que el equipo que acompaña a Diego tiene muchas tareas pendientes que sin lugar a dudas están afectando la imagen del gobernador. Aunque se incremente la inversión publicitaria en el presupuesto 2020 de gobierno del estado, aunque se inviertan más recursos en redes sociales, aunque se hagan más cambios y enroques en el equipo del gobernador, aunque se contraten más asesores y gurús en materia de comunicación, si no hay un repunte en la economía del estado, acompañado de un descenso real en la incidencia delictiva, las calificaciones sobre las percepciones de evaluación de gestión que los ciudadanos otorgan al gobernador seguirán cayendo.

Después de todo, no hay nada más difícil que comunicar bien lo que se gobierna mal.

 
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