21
Jue, Nov
49 New Articles

"Los derechos humanos no son para todas las personas", dolorosa realidad para las mujeres LBT

Opinión
Tipografía
  • Muy chico Chico Mediano Grande Muy grande
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

Martha Silva, publicado en www.poplab.mx

Han vivido en carne propia doble y hasta triple discriminación: de género, de orientación sexual, y de clase; ahora buscan ser visibles, "porque si no te ven, no existes"

No aparecieron este año, ni hace diez. La población lésbica y bisexual siempre ha estado aquí, solo que la sociedad en general fingía no verla. Incluso, en la historia del Arte, no hay constancia de mujeres lesbianas, cosa que sí ocurre con los homosexuales. La apertura a otras formas de orientación sexual y la aparición de las mujeres trans, ha cambiado las reglas del juego: ahora ellas, lesbianas, bisexuales y trans quieren ser vistas, pero también piden respeto para quienes aún no están listas para dejarse ver.

Lo paradójico es que, creando espacios seguros para ellas, terminan siendo seguros para todas y todos aquellas que quieran integrarse.

"La Güera" Limón, directora de Comunidad de Chicas Biless León, A.C., me recibe con una sonrisa y la cabellera de color lila. "Casi nadie sabe que me llamo Lucy (Lucía)".

El pretexto para platicar fue comentar la apertura del café comunitario La Tijera, ubicado en el centro de León, el pasado 7 de septiembre, pero en realidad sirvió para dar un repaso, superficial si se quiere, de la historia de la comunidad LBT en León y en el estado de Guanajuato, donde si bien la lucha por los derechos de las mujeres ha iniciado una nueva "ola", sigue habiendo muchos prejuicios e ignorancia.

 

Fotos y Video: Juan José Plascencia

 

Chicas Biless inició hace cerca de 9 años, como organización ha tenido sus altas y bajas. Originalmente era una plataforma virtual sobre salud sexual para mujeres que tienen relaciones sexoafectivas con otras mujeres, y compartía información de libros, películas, con el tema de la diversidad sexual. Luego, las activistas detrás del proyecto comenzaron a organizar fiestas para lesbianas, las cuales eran un éxito social mas no económico. "Pero nos visibilizábamos, nos encontrábamos en un mismo espacio".

Luego el grupo desapareció un rato, varias integrantes se fueron "a hacer sus cosas", su vida personal. "Pero yo seguí capacitándome", dice Limón, "llegaron a mí otros temas, como la Agenda 2030, del desarrollo sustentable, cómo generar proyectos (...) He estado enrolada en un montón de cosas sin saber ni cómo hacerlas, pero (para elegir) solo he dicho cuál es mi necesidad personal primero, y cuál pudiera ser la necesidad de las otras", y me he mantenido en esa línea.

La semilla que permite empoderarse

Fue cosa de dos años que la organización tuvo que meter orden, al registrarse formalmente para recibir un fondo de capital privado, para hablar de aborto. Esto hizo que llegara Fondo Semillas que inyectó otro recurso importante que permitió a las Chicas Biless consolidarse con el proyecto "Creciendo juntas: desarrollo psicosocial de mujeres LBT", que fue un diagnóstico en formato de infografía sobre el acceso a derechos humanos en este segmento de población.

Esto permitió darle continuidad al trabajo que prácticamente se mantenía subvencionado por ellas mismas.

La investigación la dieron a conocer en cinco municipios: León, Silao, Irapuato Celaya y Guanajuato. Apenas este año les pidieron llevarla a Aguascalientes, al Festival Marica. "Y nosotros vamos encantadas a donde nos inviten", dice emocionada.

 

Dice La Güera Limón: "La defensa de los derechos humanos es como un espiral, donde empiezas con una cosa y terminas en otras cosas que ni te imaginaste".

 

Luego, "Jóvenes construyendo el futuro" fue el programa que les permitió contratar varias becarias que les permitieron a las organizadoras, Limón (de profesión psicóloga) y dos compañeras, emplearse a fondo y tener por fin una oficina. Sin embargo, el hecho de cambiarse de domicilio (de la calle 5 de Febrero al actual, en el 305 de la calle Independencia) hizo que se cancelara el programa por formalidades. Pero desde allá se tenía la idea de que fuera algo más que una oficina, que había que abrir el espacio para que las personas puedan acudir y platicar con ellas.

El objetivo es tener un espacio que brinde asesorías jurídica, psicológica, que funcione como albergue temporal, que brinde capacitación para el trabajo.

 

"Hemos decidido que nuestros esfuerzos los vamos a invertir en las mujeres, lesbianas y bisexuales (...) que no somos nombradas en ningún espacio, no hay espacios para nosotras, no hay acciones (gubernamentales) para nosotras."

 

La Güera confía en que en algunos años, o menos, el lugar pueda funcionar como estadía, para personas que sean corridas de sus casas, que sean "no recibidas" en sus familias, encuentren un espacio para alojarse por un tiempo, en lo que adquieren herramientas para salir a la vida cotidiana, "porque cuando uno está en crisis, no encuentra opciones ni soluciones".

Esto lleva a problemas como la drogacción, el alcoholismo, incluso permitirse caer en relaciones de violencia, "porque todo tu amor se vuelca en la persona que te acoge y toleras y aguantas muchas cosas porque 'no va a haber nadie en el mundo' que te quiera, que te acepte como eres".

"Si yo hubiera sabido que no era la única donde vivía, quizá el proceso hubiera sido más sencillo, menos doloroso".

 

Ilustración: Pinche Einnar

 

Un punto de encuentro

 

"Hay una segmentación, como si hubiera un getto social, las personas LGBT estamos relegadas a la vida nocturna donde el resto de las personas ya no nos ven. Porque si no te ven, no existes, y pueden tolerar tu existencia ahí, donde no te ven. Eso hay que cambiarlo".

 

Lucía Limón habló con añoranza de un bar ya extinto, el Ribar, "era nuestro espacio", estaba ubicado en la calle Madero, donde hasta hace pocos años había un Santander y actualmente es la tienda de ropa. Cuando les cerraron ese antro, hace unos 9 años, la comunidad lésbica perdió ese punto definido de reunión, que muchas consideraban también un refugio y ayudaba a crear poderosos vínculos entre ellas. Aunque ha habido otros antros (La Madame, por ejemplo, aunque esta es para bailar) no se recuperó el sentido comunitario que tenía el Ribar.

Dinámicas exclusivas LBT

En la Comunidad de Chicas Biless "sentir que no estás sola es una gran arma... Puedes tener una amiga heterosexual muy buena onda que sin embargo no vive las mismas cosas que tú vives, en el mismo esquema".

En el rango de población que este grupo atiende hay necesidades muy específicas: el salir o no del clóset llega a provocar un problema de pareja que solo viven la gente LGBT, o de ahí derivara a las amenazas: "Si me dejas, le voy a decir al mundo que eres lesbiana", o de que una de las parejas no quiere tomar a otra de la mano en la calle o se enoja porque para todos es únicamente "la amiga", "la roomie", no la novia. Otra: no encontrar trabajo por lucir muy "machorra" o al contrario: lucir muy femenina y ser acosada (por los hombres, instalados en la necia de querer conquistrar pese a conocer las preferencias sexuales...) Por el estigma, la discriminación.

Esas dinámicas nadie más las va a entender mas que las personas que las sufren, en este caso las mujeres LBT, si se toma como punto de partida la heteronormatividad: el sistema de creencias o suposiciones de que todas las personas son heterosexuales o que la heterosexualidad es el estado predeterminado o "normal" del ser humano, y que termina marginando y sancionando lo que está fuera de él.

Si a esto se le suma haber nacido en una clase social desfavorecida, sin acceso a la educación o a la salud, se presenta un escenario de triple discriminación: por género, por orientación sexual, y por clase.

 

La cafetería La Tijera viene  a suplir esa ausencia y a responder la pregunta ¿Dónde están las lesbianas? pero también ¿Por qué no estamos trabajando en conjunto?

 

"Derechos", esa palabrita

"Queremos que las personas sepan cuáles son sus derechos pero también queremos que se sepa cuáles son NUESTROS derechos y que se reconozca que (las lesbianas) estamos en todos los espacios todo el tiempo", dijo convencida, La Güera Limón.

 

"Los derechos tienen esa trampa, no son aún para todas las personas, ¿sabes? Los derechos son para algunas personas que, accediendo a un derecho, pueden acceder al otro: si no tienes acceso a la eduación no vas a tener acceso a un trabajo digno" y si no tienes esto último, no tienes acceso 'a la economía' y de ahí a una vida digna, y si este es el caso no tienes derecho a una vida libre de violencia, porque vas a vivir en un lugar precarizado, lleno de violencia, con carencias materiales, psicológicas, físicas, porque todas vienen en el mismo paquete".

 

Sincerándose, Lucía Limón, lo dijo: "Los derechos son una cadena y no son para todas las personas".

Y aunque el matrimonio entre personas del mismo sexo es una de las batallas más visibles, hay otros vacíos legales que deben abordarse, como las familias de lesbianas que quieren reconocer hijos de sus parejas, registrarlos a su nombre; los derechos de la mamá gestante y de la no gestante, tras una separación ¿quién se queda con la patria potestad, con los bienes?, y una es dueña de todo y la otra no tiene nada, "ni siquiera derecho a ver al hije(sic)".

La Güera Limón reconoció también que hay riesgos cuando se asumen como personas de la comunidad LGBT, aunque la realidad es que todas las mujeres estamos en riesgo. Simplemente por ser mujeres. En Guanajuato ya se han registrado casos de violencia homicida contra activistas LBT, una de las víctimas era amiga suya: Lucrecia o Kleo, asesinada en Acámbaro el año pasado.

No obstante, sigue habiendo violencia institucional, estructural, lo que la activista llama "Asesinatos de Estado", ya que como el gobierno no atiende las problemáticas de este rango de población, derivan en suicidios.

Manos a la obra

 

Los talleres, en conjunto con el Cecati, son de herrería, reparación de artículos electrodomésticos, electricidad, etc. Además hay de etiquetado nutrimental, dibujo, etc.

 

El objetivo de la cafetería comunitaria es que sea un espacio donde todas las personas pueden reunirse y acceder a ella (en un local en el centro) y que el consumo sea local, con pago justo y que repercuta en la economía de las mujeres, puesto que las reposteras (del pay, brownies, fan o yogurt) son compañeras, el café es de Chiapas. Esperan consolidarla en breve.

Sobre la integración de los talleres, llamados Conexiones LBT, capacitaciones que rompen el género, están enfocados en enseñar un oficio a las mujeres y darles la posibilidad de la independencia económica.

Por otra parte, las reuniones mensuales, que son exclusivas para las chicas LBT, han sido una constante desde hace tiempo en la organización: actualmente invitan a una especialista a abordar un tema específico.

"La población LBT sabe (y está dispuesta a hacer) un montón de cosas, solo que no tiene los espacios para mostrarlo y desarrollarse."


La solución está en las personas, no en las instituciones

La activista leonesa dijo que falta muchísimo trabajar en los temas de diversidad sexual, nombrarla es el primer paso. "El mes contra la homofobia somos súper solicitadas, atiborradas de trabajo, pero el resto del año no existimos en la agenda", lamentó.

Aunque parece que ya comienza a haber apertura hacia la diversidad sexual en las instituciones, en su experiencia personal, en realidad es que son las personas dentro de esas instituciones las que permiten la apertura.

Así, aunque hay una alianza con la Procuraduría de Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PDHEG), desde que las Chicas Biless se constituyeron, hace dos años, el contacto se diluyó: hay que firmar un acuerdo de colaboración que no se ha concretado, por un supuesto cambio de administración.

La activista destacó la apertura lograda, a nivel federal, con los Centros de Capacitación para el Trabajo Industrial (CECATI) que les ha permitido realizar las capacitaciones aceleradas en sus instalaciones, donde, una vez que las mujeres concluyen su curso, adquieren el compromiso de capacitar, cada una de ellas, a diez mujeres más, además de que se les dan herramientas y estrategias para vender su trabajo. En un imaginario, la capacitación termina siendo exponencial.

"Si tienes una 'compa' electricista, con más confianza le abres tu casa", dijo.

 

 

Sumado a lo gubernamental, las Chicas Biless han establecido alianzas con asociaciones internacionales como Planet Romeo Fundation (Europa-Asia) que patrocina su escuela de fútbol, así como con la organización feminista (Mx) "Fondo Semillas, Mujeres rompiendo el género", además de conexiones con muchos grupos lésbicos nacionales y de Brasil.

La Güera Limón hizo énfasis en que la sensación de autonomía, de poder ser económicamente independiente, impacta en la autoconfianza y en la economía de las mujeres.

Ahora han comenzado a generarse una red de empleos dentro de la comunidad Chicas Biless, pero esta labor no excluye a los gobiernos. Ellos, los burócratas, tienen que hacer su chamba que les toca.

Entre sus planes está expandir el centro y comenzar a ganar batallas de incidencia política, ya que en Guanajuato el gobierno está más acotado por la Iglesia Católica, que dicta qué se permite y que no.

Reconoció que ninguna sociedad está preparada para el cambio social, pero ello se tiene que generar los espacios a otros estilos de vida. No solo es cuestión de reconocer los derechos, sino dar acceso a esos derechos y dejar la ideología para dentro de nuestras casas, concluyó.

LUCHA LGBT: PARA MUESTRA, UN BOTÓN

El Congreso de Nuevo León aprobó el pasado 15 de octubre la reforma de ley que le permitirá a médicos y enfermeras hacer valer la objeción de conciencia para brindar o no el servicio médico a la comunidad conformada por lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBT+), a migrantes, indígenas y a mujeres que busquen abortar o alguna otra actividad que no sea acorde a su pensamiento, sin que ello signifique una sanción legal o una violación a los derechos civiles de la persona.

Por su parte, el Gobierno de Nuevo León aseveró que la administración estatal no permitirá que se generen actos de discriminación amparados en la ley, puesto que el deber de los profesionales de la salud es atender a todas las personas sin importar su preferencia, condición o cualquier otra situación, la Comisión Nacional de Derechos Humanos anunció que acudirá ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para buscar revertir dicha ley de objeción de conciencia.