14
Lun, Oct
31 New Articles

¿Es mucho pedir universidades libres de violencia?

Opinión
Tipografía
  • Muy chico Chico Mediano Grande Muy grande
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

María Isabel Puente, publicado en www.poplab.mx

¿Desde cuándo la paciencia ha resuelto la impunidad y la corrupción? En la pluralidad de ideas y disciplinas se encuentra la oportunidad de enriquecer la atención a las víctimas de violencia sexual de la UG

Las víctimas de violencia sexual de la UG han pasado de ser víctimas de los acosadores, a víctimas de UGénero. Ellas han pasado revictimizaciones, omisiones y malos tratos por parte de este sistema operado por personas sin escrúpulos.

En la reunión llevada a cabo con víctimas, colectivas e interesadas en erradicar la violencia en la Universidad de Guanajuato, el rector sugirió a las víctimas tener paciencia y fe en la institución. Al respecto, me surge la imperiosa necesidad de tener que reprochar tres puntos de aquella reunión.

No era para menos que tuvieran la inquietud de conocer cuáles son sus derechos o algo tan sencillo como consultar sus expedientes.

1. Tratar los temas “en casa”

¿Es mucho pedirle a un rector que NO les prohíba a las estudiantes hablar con la prensa? ¿Qué oculta?

La libertad de expresión sirve para mejorar la calidad de la toma de decisiones públicas, reducir el nivel de corrupción en el gobierno y fortalecer la democracia. ¿Acaso esta libertad no es valiosa por sí misma simplemente porque la censura es un insulto a la autonomía humana?

Estudiantes de la Universidad de Guanajuato han denunciado por todos los medios posibles su inconformidad ante los abusos, arbitrariedades y excesos de las autoridades responsables de dichos desfalcos.

Al respecto, las evasivas han estado a la orden del día para quienes deciden ejercer su derecho de petición, ¿qué ejercicio más legítimo de nuestros derechos que el exigir justicia y transparencia para las víctimas?

El inhibir a las víctimas de participar en las decisiones y reglamentos que les afectan directamente, sin duda es subestimarlas y burlarse de ellas.

 

Luis Feilpe Guerrero Agripino. Foto: UG.

 

2. Según el rector, las profesoras especialistas en estudios de género nunca se han acercado a colaborar en las actividades para combatir la violencia de género

Existen al menos 40 académicas que realizan activamente estudios de género de acuerdo con la solicitud de acceso a la información folio 02419119. Tienen una antigüedad promedio laboral de más de 10 años.

Las académicas que aparecen en la solicitud de acceso a la información nunca han ocultado sus conocimientos en estudios de género, no obstante, esto ha sido motivo para ser reprobadas por la propia UG y perseguidas sin fundamentos por sus colegas, como sucedió con las profesoras de la ENMS Irapuato. Para colmo, dichas profesoras trataron de llevar a cabo una actividad de educación sexual llamada menstruación consciente. Sin embargo, les fueron obstruidos los espacios para llevarla a cabo debido a que “esos sólo son temas que lleva a cabo UGénero”.

No es que las académicas NO se acerquen a colaborar con rectoría. Es que UGénero monopoliza actividades que desde mucho antes de la creación de este organismo ya desarrollaban las académicas.

Además, para pertenecer y permanecer en UGénero en la mayoría de los casos, se necesita tener alineación institucional, lo que representa una contrariedad con la lucha feminista. Esto me lleva a mi siguiente punto.

3. No criticar a Rosalía Carrillo Meraz, como si esto se tratara de algo personal

Existen al menos 40 académicas que realizan estudios de género, y que en promedio suman más de 10 años de experiencia laboral comprobable tan solo en la UG y que además conocen el contexto universitario ¿no resulta sospechoso que se les censure, y en cambio se consulten personas externas?

En la pluralidad de ideas y disciplinas, se encuentra la oportunidad de enriquecer la atención a las víctimas. Pero qué panorama espera a las víctimas si las declaraciones que Rosalía Carrillo Meraz (integrante del Consejo Consultivo para la Atención y Prevención de la Violencia de Género en la UG) ante el Congreso del Estado reflejan un profundo desconocimiento de la problemática universitaria.

Con esta obstinación institucional sobrarán 40 o 400 especialistas en estudios de género con más de 10 años de experiencia, si ninguna de ellas va a reproducir el mismo discurso discriminatorio del rector, entonces bien lo dijo Carrillo Meraz: que las víctimas se las arreglan solas y dejen de molestar.

Recordemos que el acoso ha marcado la actual gestión de Guerrero Agripino.

Yo sólo exijo saber, ¿qué está haciendo el rector de la universidad de Guanajuato para que resulte innecesario crear más ventanillas UGénero?, ¿cuál es su posición ante las omisiones y violencias que ha ejercido la institución sobre las víctimas?

Algo que Guerrero Agripino no le ha ocultado a la vida pública, es que lo suyo lo suyo, es correr… a quienes no estén dispuestas a seguirle el juego. Por eso, hay que traer alguna que otra ingenua que le crea.

 

El certificado que entrega el ONAVIHOMU, del que Carrillo Meraz es secretaria ejecutiva. Foto: especial

 

Entonces, ¿Es mucho pedir universidades libres de violencia?

La Universidad de Guanajuato lleva una mala racha de violencia contra las estudiantes, un día hay denuncias de acoso, y al otro se duplican. Innumerables manifestaciones, intercambios de oficios, denuncias, acciones colectivas y las autoridades responsables ni se inmutan. Con cariño les dedico las siguientes notas:

Virginia Woolf precisa que para escribir novelas, “una mujer debe tener dinero y un cuarto propio, y eso deja sin resolver el magno problema de la verdadera naturaleza de la mujer y la novela” (Woolf, 2014, pág. 10). Traslapándolo al ámbito académico, las estudiantes indudablemente necesitan un sustento económico, pero también necesitan un espacio propio, que no únicamente debe entenderse como una habitación, las estudiantes deben ser dueñas de sus propios cuerpos y de sus universidades, esto nos debe llevar a la revolución.

Una de las referencias obligadas cuando hablamos de derechos humanos de las mujeres, sin duda es Olympe de Gouges (1748-1793).Dramaturga, escritora, filósofa política y heroína francesa, conocida por reivindicar los derechos de las mujeres y los hombres durante la Revolución Francesa. Ella es considerada una de las figuras precursoras del feminismo.

Al margen de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Gouges replicó, adicionó y modificó artículo por artículo de dicha declaración, su crítica era que a las mujeres no les había hecho justicia la Revolución Francesa. Fue así como nació la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, obra que que le costaría la vida (López, 2010).

Gouges desde hace más de 226 años ya exigía que la ley fuera la expresión de la voluntad general de las y los ciudadanos, que fuera igual para todos. ¿Es mucho seguir pidiendo igualdad más de doscientos años después?

En el artículo II de la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, a la letra reza:

 

II. El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de la Mujer y del Hombre; estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y, sobre todo, la resistencia a la opresión.

 

El derecho a una vida libre de violencia es el mínimo respeto a la dignidad humana que tenemos las mujeres. A que ninguna acción u omisión, basada en el género ejerza violencias como la psicológica, física, patrimonial, económica, sexual o la muerte. Pero al rector no le interesa resolverla en la Universidad de Guanajuato, ante ello sólo queda la resistencia, la revolución y la desobediencia.

 

"Chicago Interior", 1933-1934 de J. Theodore Johnson. Foto: CC nostri-imago.

 

¿Y qué pueden hacer las estudiantes ante su vulnerabilidad y la violencia que ejercen las Instituciones de Educación Superior?

Las y los estudiantes de las universidades se encuentran expuestos de forma continua a las violencias que se reproducen dentro y fuera de sus núcleos. Muchas de estas se encuentran encubiertas por sus respectivas instituciones. Ello constituye una posición precaria dentro de dichas instituciones para el cuerpo estudiantil, en especial a las estudiantes. Esta vulnerabilidad conduce en sí misma a la resistencia, entonces es necesario revertir esta secuencia: en primera instancia son vulnerables, y debe superarse esa vulnerabilidad por medio de actos de resistencia (Butler, 2018).

Mientras las estudiantes superan en número a los acosadores, existe una estructura que protege a sus agresores perpetuando estos abusos. Las estudiantes están oprimidas, y ellas lo saben.

A Guerrero Agripino, ¿le preocupará realmente castigar a los profesores de León, Irapuato, Guanajuato, Salamanca y anexos? ¿O más bien le preocupará utilizar la universidad como plataforma para alcanzar un cargo político?

Si bien, pensar que vamos a erradicar el sexismo de la UG de la noche a la mañana sería negar un orden social. Es claro que UGénero no ha sido una solución a los problemas de acoso, tampoco traer asesoras o dar cursos de dos días para formar especialistas en género (de pena ajena).

“La revolución tiene que ver tanto con la liberación, como con la libertad -aunque la libertad no sea en absoluto una consecuencia necesaria de la liberación-“ (Arendt, 2018, pág. 22). Hay quienes no se dan por vencidas, el día de hoy, el de mañana también, habrá quienes sigan exigiendo su derecho a una vida libre de violencia, aún contra los frívolos intereses de una minoría que cree ostentar el poder, el exigir lo que por derecho nos corresponde, se ha vuelto algo revolucionario cuando se trata de decidir sobre nuestros cuerpos.

Por todo esto, cada vez que presencio las luchas de las colectivas, las víctimas y las académicas feministas, me admiro por su resistencia ante el panorama violento, mal informado e indiferente por parte de las autoridades universitarias. Y no me siento pesimista ante su lucha, por el contrario, me siento bastante optimista por su perseverancia.

Referencias

Arendt, Hannah.*La libertad de ser libres.* Ciudad de México : Taurus, 2018.

Butler, Judith.*Resistencias.*Ciudad de México : Paradiso, 2018.

López, Laura. Olympe de Gouges: La Cronista Maldita de la Revoluciâon Francesa. México : Ediciones de Intervención Cultural SL., 2010.

Woolf, Virginia. Un cuarto propio. Madrid : Debolsillo, 2014.

Respuesta Infomex 02419119 by POPLabMx on Scribd

Microsoft Banner
Magarita Banner